Modelos

Los modelos del ciclo de vida del software (SDLC) son, en esencia, planos que estructuran las etapas de creación de software de forma coherente, ajustándose a lo que cada proyecto en particular necesita. Cada uno de estos modelos plantea una manera diferente de abordar aspectos como los requisitos, los riesgos, los tiempos de entrega y las modificaciones, dando así la opción a las empresas de elegir la metodología que mejor encaje con su situación.

A continuación, se describen los modelos más utilizados:

Modelo Cascada

Este modelo destaca por su estructura lineal, rigida y secuencial. Por lo que en este modelo, cada una de las fases de desarrollo, que contienen los requisitos, los cuales son: el diseño, la implementación, las pruebas y el mantenimiento, deben estar completas antes de seguir a la siguiente. Gracias a esta rigidez, este modelo suele ser bastante útil para proyectos que cuentan con requisitos marcados y estables, ya que permite una planificación transparente y una amplia documentación.

Sin embargo, una de las desventajas de este enfoque es su rigidez. Esto quiere decur que es poco flexible a cambios; por lo que algún ajuste que se requeria llevar a cabo en etapas finales puede convertise en algo costoso y complicado. Por esta razón, es recomendable que se aplique el modelo cascada en proyecto pequeños o aquellos con objetivos muy específicos, donde no se anticipan cambios significativos durante el desarrollo.

Figura 1Modelo Cascada. Obtenido de: https://www.slideteam.net/blog/las-10-mejores-plantillas-de-gestion-de-proyectos-en-cascada-con-muestras-y-ejemplos?lang=Spanish

Modelo Iterativo

El modelo iterativo organiza la creación del proyecto en periodos de ciclos que avanzan lentamente; de esta forma, cada uno de estos ciclos hace la entrega de una edición del software que sí funciona y que se va puliendo a medida que pasa el tiempo. Por lo que esta forma de llevar a cabo el software, hace posible que la opinión del cliente llegue pronto y que los requisitos se modifiquen según sea necesario, lo cual disminuye los peligros al identificar fallas en las primeras fases. 

No obstante, podría aumentar los gastos si las iteraciones duran más de lo planeado o si los cambios no se organizan correctamente. Resulta ser muy valioso cuando los objetivos no están claros desde el comienzo o cuando se precisa maleabilidad para amoldarse a demandas emergentes.
Figura 2Modelo Iterativo. Obtenido de: https://www.aurumsol.com/espanol/articulos/art1/art1-4.html

Modelo Espiral

El modelo en espiral entrelaza lo iterativo con un enfoque robusto en la administración de peligros. Cada vuelta del modelo involucra definir metas, examinar riesgos, construir maquetas y valorar, permitiendo así suavizar asperezas antes de seguir adelante. Este modelo calza bien en proyectos intrincados y con mucho riesgo, como sistemas de salud o aeronáuticos, donde un fallo puede acarrear serios problemas. Sin embargo, ponerlo en marcha puede ser caro y exigir una coordinación más elaborada por la continua necesidad de prototipos y valoraciones.
Figura 3Modelo Esprial. Obtenido de: https://www.researchgate.net/figure/Figura-12-Modelo-de-espiral-Fuente_fig7_326571456

Modelo Ágil

El modelo ágil se lleva a cabo en ciclos cortos, conocidos como sprints, con una comunicación continua con el cliente, lo que permite ofrecer funciones de forma veloz y con gran capacidad de adaptación. Por su parte, en este marco, se encuentran metodologías como Scrum y Kanban, que impulsan la flexibilidad y una reacción ágil ante cualquier modificación. 

Aunque se recomienda para ambientes dinámicos y proyectos con requerimientos en constante cambio, requiere un compromiso activo por parte del cliente, además, podría obstruir en la creación de una documentación completa y exhaustiva. No obstante, el principal beneficio de aplicar este modelo, es la habilidad de adaptarse con rapidez a las demandas del mercado o del usuario que finalmente usará el producto.
Figura 4Modelo Ágil. Obtenido de: https://viewnext.usal.es/blog/metodolog%C3%ADas-%C3%A1giles

Modelo V

El modelo en V es como el cascada, pero con pruebas en cada paso. Así se asegura de que todo vaya bien. Es útil si se necesita que algo sea perfecto, como programas industriales o de seguridad. Pero como el modelo cascada, es difícil cambiar cosas una vez avanzado, así que es mejor para proyectos con las ideas claras y sin muchos cambios planeados.

Figura 5Modelo V. Obtenido de: https://www.appvizer.es/revista/organizacion-planificacion/gestion-proyectos/ciclo-en-v

Modelo Bing Bang

El modelo Big Bang es el más simple: no hay pasos fijos y todo depende de lo que se tenga a mano y de lo que se vaya pensando/ocurriendo. Se empieza a programar sin planear demasiado, y el programa final sale de lo que van realizando los programadores y de lo que se necesita. Puede servir para hacer prototipos rápidos o para experimentar con equipos pequeños, pero como no hay un plan, hay mucho riesgo de que las cosas salgan mal. Solo se usa cuando lo más importante es poder cambiar las cosas sin control.

Figura 6. Modelo Bing Bang. Obtenido de: https://www.emaze.com/@aozllllii/MODELO-BIG-BANG-copy1

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